Integracion del Paisaje en

Turismo

La relación entre el turismo y el medio ambiente puede entenderse de dos maneras diferentes: por un lado quien hace turismo, de forma progresiva, va demandando un entorno natural en el que el paisaje constituye un elemento de atracción fundamental y, por otro lado, el propio fenómeno de masas que allegado a ser el turismo ha perjudicado y puede seguir perjudicando ese medio natural, histórico o cultural y, en definitiva a los paisajes.

A nivel estatal, cabe reseñar el Real Decreto 2346/1996 de 8 de noviembre mediante el cual se estableció el Régimen de Ayudas y su Sistema de Gestión, en aplicación del Plan Marco de Competitividad del Turismo Español 1996-1999, toda vez que inició una serie de actuaciones de recuperación medioambiental y paisajística en destinos turísticos. Dado que el grueso de competencias del turismo recae en las Comunidades Autónomas, son éstas las que han desarrollado con mayor capacidad la relación paisaje-turismo.

La competencia turística es, como hemos mencionado, de alcance autonómico. En Andalucía está regulada por la Ley 12/1999, de 15 de diciembre, del Turismo, por la cual no se puede afirmar que haya un desarrollo adecuado que permita proteger el paisaje de tal forma que éste no resulte alterado o siéndolo, tras la transformación turística, resulte un paisaje equilibrado. La Ley establece que el medio ambiente deberá cumplir los requisitos establecidos por las normativas sectoriales, en cuanto al paisaje no establece nada en su articulado.

La Ley 12/1999 contempla los Programas de Recualificación de Destinos (art. 17) para comarcas y áreas territoriales que se vean afectadas por desequilibrios estructurales derivados del rápido crecimiento, de la fragilidad territorial o que soporten un nivel excesivo de densidad turística, con criterios de recuperación ambiental, de mejora de la calidad, de dotación de infraestructuras y aquellos otros criterios orientados a establecer el equilibrio estructural.

En este contexto de recualificación turística, el Real Decreto 1916/2008, de 21 noviembre regula la iniciativa de modernización de destinos turísticos maduros, incluyendo como subvencionables las inversiones dirigidas a recuperar la calidad ambiental y paisajística de los destinos y a reducir la densidad urbanística de las zonas turísticas.

Pero la rehabilitación paisajística de zonas turísticas degradadas ha utilizado otras herramientas. El “esponjamiento” es una técnica que persigue desaturar las zonas de mayor congestión, incrementando los espacios libres y renovando la planta hotelera. Para ello, el mecanismo ideado se basa en demoler establecimientos turísticos obsoletos, ubicados en primera línea de playa, vinculándolo a una cesión de la parcela, que será destinada a espacios libres o equipamientos a través de una permuta por otra parcela situada en la zona de reserva y dotacional, en la zona denominada de uso turístico. A cambio, el titular de la parcela esponjada podrá construir un mayor número de plazas turísticas.

El Decreto 47/2004, de 10 de febrero (modificado por Decreto 492/2008), de Establecimientos Hoteleros, hace referencia al paisaje en su art. 3: El emplazamiento y la construcción de los establecimientos respetarán el paisaje y se integrarán armónicamente en el mismo.

En Andalucía se recoge la figura de declaración de “Municipio Turístico”, lo cual conlleva en la práctica una serie de derechos (fomento) y también de obligaciones respecto al paisaje, su incumplimiento puede dar lugar a la perdida de la declaración de municipio turístico. En el caso andaluz, el Decreto 70/2006, de 21 marzo, modifica el Decreto 158/2002, de 28 de mayo, de Municipio Turístico, considera “la adopción de medidas de protección y recuperación del entorno natural y del paisaje” uno de los factores a tener en cuenta para la declaración de municipio turístico.

La Comunicación de la Comisión relativa a una política turística en la Unión Europea “Hacia una mayor colaboración en el turismo europeo” de 17 de marzo de 2006, apunta la necesidad de perseguir el objetivo de un turismo sostenible, respetuoso con el medio, mejorando el atractivo de la regiones porque ello supone un incentivo claro para un número creciente de destino. Se señala que el turismo puede convertirse en la víctima de su propio éxito si no se desarrolla de modo sostenible: “la biodiversidad, la función del ecosistema, los recursos naturales y el patrimonio cultural no renovable, o incluso el funcionamiento de las zonas urbanas, pueden verse amenazados por un desarrollo descontrolado del turismo. La sostenibilidad económica, social y medio ambiental es un factor clave para la competitividad de los destinos y el bienestar de las poblaciones, así como para la creación de empleo y preservación y el fomento de las atracciones naturales y culturales”.

Atención: Resulta de interés la Resolución de inadmisión Haider c. Austria, de 29 de enero de 2004, del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que concluye que el interés general a la utilización de los recursos naturales , entre los que se incluye no alterar las características paisajísticas, constituye una limitación que justifica una injerencia en el derecho de la propiedad.

PROPUESTAS DE MEJORA

- Considerar el paisaje como factor de diferencia, identidad y calidad en los dos ejes de la Estrategia del Turismo Sostenible (Iniciativa Turismo Sostenible, Ciudades Turísticas)

- Desarrollar las acciones semilla de paisaje previstos en los Marcos Estratégicos de Actuación Turística (Plan General de Turismo Sostenible de Andalucía)

- Incorporar criterios paisajísticos en los Programas de Recualificación de Destinos