Integracion del Paisaje en

Urbanismo y Ordenación del Territorio

Muchas son las normas de ordenación del territorio que aluden al paisaje o al impacto paisajístico.

El artículo 5.d de la Convención Europea del Paisaje establece el compromiso de cada Estado firmante y ratificador de este acuerdo internacional de “integrar el paisaje en las políticas de ordenación del territorio y urbanismo”

Las políticas relativas al paisaje y a la ordenación del territorio tienen amplios campos comunes; pero su convergencia se produce, principalmente, en la medida que ambas contribuyen al logro de objetivos sociales de gran interés: la calidad de vida de todas las personas que habitan un determinado ámbito y el desarrollo equilibrado y sostenible de dicho espacio de vida.

Los valores paisajísticos constituyen una circunstancia determinante para la calificación del suelo como no urbanizable o rústico, a pesar de que la protección se concreta a que estos valores entre otros, estén sometidos a algún régimen especial según el correspondiente planteamiento de ordenación territorial o sectorial.

Así el artículo 2 del Real Decreto Legislativo 2/2008, de 20 de junio, por el que se aprueba el texto refundido de la ley de suelo establece:

En virtud del principio de desarrollo sostenible, las políticas a que se refiere el apartado anterior deben propiciar el uso racional de los recursos naturales armonizando los requerimientos de la economía, el empleo, la cohesión social, la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, la salud y la seguridad de las personas y la protección del medio ambiente, contribuyendo a la prevención y reducción de la contaminación, y procurando en particular:

a) La eficacia de las medidas de conservación y mejora de la naturaleza, la flora y la fauna y de la protección del patrimonio cultural y del paisaje.

Por su parte la Ley 7/2002 de 17 Diciembre de Andalucía de Ordenación Urbanística establece en su artículo 2 apartado h):

La ordenación urbanística establecida en los instrumentos de planeamiento, en el marco de la ordenación del territorio, tiene por objeto, en todo caso:

h) La incorporación de objetivos de sostenibilidad que permitan mantener la capacidad productiva del territorio, la estabilidad de los sistemas naturales, mejorar la calidad ambiental, preservar la diversidad biológica, y asegurar la protección y mejora del paisaje.

En su art. 17 establece que en los terrenos afectados por Servidumbre de Protección del Litoral que aún no se encuentren en curso de ejecución, el instrumento de planeamiento que los ordene los destinará a espacios libres de uso y disfrute público; hasta tanto, sólo se permitirán actuaciones o usos que no comprometan el futuro uso y disfrute público a que el plan correspondiente habrá de destinarlos. Asimismo, en la Zona de Influencia del Litoral se evitará la urbanización continua y las pantallas de edificación, procurando la localización de las zonas de uso público en los terrenos adyacentes a la Zona de Servidumbre de Protección.

En cuanto al régimen sancionador, el Artículo 225 de la LOUA prevé sanciones para actos con incidencia en espacios o bienes de valor paisajístico: multa del 200% al 300% del valor de la obra ejecutada por la realización de obras o desarrollos de cualesquiera otras actuaciones que afecten a espacios o bienes objeto de especial protección por la ordenación urbanística a causa de su relevante valor natural o paisajístico y multa del 100-150% del valor de la obra ejecutada por la realización de obras o desarrollo de cualesquiera otras actuaciones que afecten a espacios o bienes protegidos por la ordenación urbanística por su valor natural o paisajístico.

Por su parte la Ley 1/1994 de 11 Enero de Andalucía de Ordenación del Territorio, artículo 11, se establece:

Los Planes de Ordenación del Territorio de ámbito subregional tendrán el siguiente contenido:

b) La indicación de las zonas para la ordenación y compatibilización de los usos del territorio y para la protección y mejora del paisaje, de los recursos naturales y del patrimonio histórico y cultural, estableciendo los criterios y las medidas que hayan de ser desarrolladas por los distintos órganos de las Administraciones Públicas.

En desarrollo de la Ley 1/1994, de 11 enero, de Ordenación del Territorio de Andalucía (LOTA), el Decreto 206/2006, de 28 de noviembre por el que se adapta el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA) a las Resoluciones aprobadas por el Parlamento de Andalucía en sesión celebrada los días 25 y 26 de octubre de 2006 y se acuerda su publicación, establece una serie de estipulaciones de marcada naturaleza paisajística y sinergias de valorización turística:

El Plan establece en su programa de actuación la formación de una Red de Miradores de Andalucía concebida como un equipamiento dotado de los medios adecuados para la contemplación e interpretación de la variedad y diversidad de paisajes, organizados jerárquicamente, y que incluya, al menos, las siguientes tipologías: miradores de interés regional (en las puertas de entrada a la Comunidad, y miradores escénicos o panorámicos); miradores metropolitanos y urbanos; miradores del litoral y miradores de espacios naturales.

PROPUESTAS DE MEJORA

- Crear espacios libres públicos de interés supramunicipal para ofrecer paisajes de calidad para el recreo de los ciudadanos.

- Aplicar criterios de calidad paisajística en la realización de las Áreas de Oportunidad de los POTS.

- Reforzar en los POTS la protección y mejora del paisaje mediante el establecimiento de un enfoque metodológico común (diagnóstico, criterios paisajísticos).

- Considerar el paisaje en el planeamiento urbanístico (manual de buenas prácticas, régimen de suelo no urbanizable, ordenanzas municipales de estética urbana, …).

- Acciones específicas para: a) las entradas a los núcleos, b) la mejora paisajística de los bordes urbanos y c) la protección de las imágenes exteriores de valor de los núcleos.

- Considerar el paisaje en las actuaciones de los Planes Vivienda por la creación o rehabilitación conformes al paisaje.