Paisaje y Territorios Rurales de Andalucía

Evolución del paisaje en Andalucía

El territorio nacional ha sufrido en los últimos años los efectos de una actividad descontrolada a nivel urbanístico, que ha puesto en crisis su riqueza y diversidad paisajística.

A lo largo de la última década se han mejorado claramente los paisajes de los lugares más valiosos por su riqueza natural (espacios naturales protegidos, aproximadamente el 20% del territorio andaluz) y por su valor cultural (los centros/conjuntos históricos de las principales ciudades, así como los entornos de determinados lugares declarados bienes de interés cultural). Aunque no faltan situaciones c ríticas en algunos de estos casos (por ejemplo: el conjunto dolménico de Antequera bordeado por instalaciones industriales y usos del suelo inadecuados). En términos generales, se puede decir que se ha ejercido de forma importante, aunque incompleta, la protección de los lugares más valiosos por su riqueza natural y su valor cultural.

Pero no ocurre lo mismo con los paisajes comunes, objeto prioritario de interés en la aplicación del Convenio Europeo del Paisaje. Son la mayor parte del territorio y de ellos depende la calidad general del paisaje y del marco vital de las personas que los habitan. Dentro de los problemas del paisaje común tenemos: alteración de los paisajes en las áreas periurbanas, contaminación visual a lo largo de las carreteras, vegas y riberas de cursos fluviales y embalses y en el medio rural: degradación del paisaje por abandono de la actividad agraria (no ha alcanzado en Andalucía la extensión ni el grado de otras partes de España) e inserción de estilos de identificación impropios del lugar (naves de chapa, vallas formadas con materiales de desecho, publicidad incontrolada…).

Además la evolución del paisaje en Andalucía se encuentra con nuevos retos:

- Mitigar los impactos de las instalaciones de energía renovable (placas solares, molinos eólicos…)
- Integrar en el paisaje los espacios económicos emergentes/zonas logísticas, parques empresariales…
- Mejora paisajística de la ciudad de baja densidad en continua expansión.

En la siguiente tabla se observa la evolución de los paisajes en Andalucía, clasificando los mismos como natural, agrícola y urbano-alterado:

Tabla

Si representemos gráficamente los datos tenemos:

Tabla

Observando la evolución que he tenido lugar entre 2003 y 2007 (últimas fechas con datos disponibles) se desprende que el 52,2% del territorio andaluz corresponde a unidades fisionómicas clasificadas como naturales, 0,5 puntos menos que el 2003; mientras que las unidades agrícolas y alteradas aumentan 0,1 y 0,49 puntos respectivamente. Es importante matizar que, de la lectura de estos datos no se puede concluir que los 0,49 puntos ganados por las áreas urbanas o alteradas correspondan en su totalidad a unidades naturales, ya que las urbanas frecuentemente se han ido nutriendo de áreas agrícolas, manteniendo estas últimas el cómputo global gracias a la disminución de áreas naturales.

En la evolución de las unidades fisionómicas de los paisajes mostradas se prevé, por el desarrollo económico actual, las nuevas tecnologías ganaderas y de agricultura intensiva y las nuevas políticas de medio ambiente, que en informes venideros los paisajes agrícolas disminuirán en beneficio de los paisajes naturales, mientras los paisajes urbanos-alterados se mantendrán en crecimiento aunque de modo más pausado.