Paisaje y Territorios Rurales de Andalucía

Tipos de Paisaje en Andalucía

Atendiendo a las grandes zonas estructurales o climáticas y al proceso de construcción humana del paisaje, podemos clasificar los paisajes andaluces en:

Paisajes serranos: Son representativas de la región las serranías y montañas, resultando muy distintos los ambientes meseteños y de baja montaña de los paisajes más verticales y alpinos. La mayor parte de la región andaluza región es montañosa y serrana. (3.879.808 has.). Esta categoría de paisajes serranos puede subdividirse en las siguientes grandes áreas: serranías de alta montaña (37.542 has.), montaña media (2.015.471 has.), baja montaña (1.826.796 has.).

Paisajes de campiñas, vegas y marismas: Las campiñas (con casi 3.000.000 de has) están inmersas en los terrenos que dibuja la depresión del Guadalquivir, dentro de la depresión bética se encuentran campiñas acolinadas (1.569.182 has, situadas principalmente en las provincias de Jaén, Córdoba y Sevilla), llanuras interiores (283.849 has., localizadas sobre todo en tierras provinciales cordobesas, sevillanas y gaditanas) y campiñas de piedemonte (861.781 has., que aparecen limitando contactos del Valle del Guadalquivir con Sierra Morena y las Béticas). Asimismo, rompen la imagen de las dominantes extensas tierras de labor, los regadíos de vegas interiores orientales, así como las zonas regables béticas. En esta zona, el relieve y el clima son bastante más favorables para la agricultura, y desde tiempos de los romanos el olivar ha sido una de sus señas de identidad. Las campiñas y llanuras del interior de Andalucía mantienen en la actualidad una pujante y productiva agricultura.

Las vegas ocupan los espacios topográficamente menos elevados en el centro de la Depresión del Guadalquivir y sus afluentes, así como en la multitud de depresiones que constituyen el Surco Intrabético.

Las marismas son esencialmente litorales, destacar que por la gran extensión de las marismas del Guadalquivir (más de 250.000 Has. originariamente) también que les confieren el carácter de espacios tierra adentro, especialmente tras su transformación masiva en tierras de cultivo.

Paisajes esteparios: Por las condiciones físico-naturales y climáticas que afectan a la parte oriental de Andalucía, se generan paisajes de especiales características marcados por una impronta de estepa subdesértica, con un equilibrio precario, y abundantes endemismos florísticos y faunísticos.

En los últimos siglos, la extensión de los paisajes esteparios andaluces ha ido creciendo al ritmo de la conocida desertificación, de tal forma que hoy llegan a cubrir 627.380 has., más del 7 % del territorio andaluz, ocupando parte de los montes orientales de Granada y Jaén, las hoyas interiores de Guadix, Baza y sus circundantes altiplanos, así como el interior y la franja costera almeriense, dando lugar a unidades ambientales muy fragmentadas y de gran diversidad.

Paisajes litorales: Existen dos litorales perfectamente diferenciados, el litoral Atlántico de costas bajas y arenosas donde predominan suelos de escasa productividad, y el litoral Mediterráneo donde se alternan áreas serranas y de acantilados con las desembocaduras fluviales en deltas que cuentan con una agricultura altamente productiva.

Paisajes artificiales: Creados por la actividad constructiva o destructiva humana (supera las 250.000 has), incluyendo áreas urbanas y periurbanas, así como embalses, explotaciones mineras, canteras. En el paisaje andaluz, los núcleos de población rural tienen una presencia definitoria.